Neck Pain

¿Qué es el dolor de cuello?

El dolor de cuello es un dolor que puede producirse en cualquier parte del cuello, desde la parte inferior de la cabeza hasta la parte superior de los hombros. El dolor puede extenderse a la parte superior de la espalda o a los brazos. Puede limitar cuánto puede mover la cabeza y el cuello.

El dolor de cuello es frecuente, sobre todo en personas mayores de 50 años.

¿Cuál es la causa?

El dolor de cuello puede estar causado por actividades que fuerzan el cuello, como encorvarse, pintar un techo o dormir con el cuello torcido. También puede estar causado por una lesión, como una caída o el latigazo cervical de un accidente de tráfico. Algunos problemas médicos pueden ser la causa. A veces no hay una causa clara.

¿Cuáles son los síntomas?

Puede sentir un nudo, rigidez o dolor intenso en el cuello. Puede extenderse a los hombros, la parte superior de la espalda o los brazos. Tal vez le duela la cabeza. Podría resultarle difícil girar la cabeza. Es posible que tenga dolor punzante, entumecimiento, hormigueo o debilidad en el brazo.

¿Cómo se diagnostica?

El médico le preguntará por sus síntomas y las posibles causas del dolor de cuello. Le examinará para ver lo bien que puede mover el cuello y para detectar sensibilidad, entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos o las manos. Es posible que le hagan pruebas de diagnóstico por imagen. Puede que le hagan análisis de sangre para detectar infecciones o enfermedades.

¿Cómo se trata el dolor de cuello?

La mayoría de los dolores de cuello pueden tratarse en casa. Pruebe con una almohadilla térmica o hielo durante 10 a 15 minutos cada pocas horas. Evite más lesiones cambiando la forma de sentarse o de dormir. Pruebe la fisioterapia. El médico puede sugerirle antiinflamatorios o recetarle otros medicamentos. Rara vez se recurre a la cirugía.

¿Cómo puede prevenir el dolor de cuello?

Puede evitar algunos dolores de cuello con nuevos hábitos. Evite pasar tiempo en posturas que fuercen el cuello. Siéntese erguido en la silla con los pies apoyados en el suelo. Haga pausas cortas. No duerma boca abajo con el cuello torcido. Intente utilizar almohadas que mantengan el cuello recto.

Causa

El dolor de cuello puede estar causado por actividades que fuerzan el cuello. Encorvarse, pintar un techo o dormir con el cuello torcido son algunas de las cosas que pueden provocar dolor de cuello. Este tipo de actividades pueden provocar una distensión del cuello, un esguince o un espasmo de los músculos del cuello.

El dolor de cuello también puede estar causado por una lesión. Una caída de una escalera o el latigazo cervical de un accidente de tráfico pueden provocar dolor de cuello. Ciertos problemas médicos también pueden provocar dolor de cuello, como:

  • Problemas relacionados con el envejecimiento, como la artritis o el estrechamiento del conducto vertebral en el cuello (estenosis del conducto vertebral cervical).
  • Artritis reumatoide.
  • Una infección en el cuello.

A veces, el dolor de cuello puede no tener una causa clara.

Prevención

Puede evitar el dolor de cuello causado por el estrés o la tensión muscular con algunos hábitos nuevos.

Estas son algunas cosas que puede probar:

  • Evite pasar mucho tiempo en posturas que fuercen el cuello. Esto puede incluir sentarse frente a una computadora durante mucho tiempo.
  • Si el dolor de cuello empeora al final del día, piense en cómo se sienta durante el día. Siéntese erguido en la silla con los pies apoyados en el suelo. Haga pequeños descansos varias veces cada hora.
  • Si el dolor de cuello empeora por la mañana, revise su almohada y la posición en la que duerme. Utilice una almohada que le mantenga el cuello recto. No duerma boca abajo con el cuello torcido o doblado.
  • Si el estrés está agravando su dolor de cuello, practique ejercicios de relajación. Considere la posibilidad de hacerse un masaje.
  • Fortalezca y proteja su cuello realizando ejercicios cervicales una vez al día.
  • Mantenga un peso corporal saludable para usted.

Síntomas

Puede sentir un nudo, rigidez o dolor intenso en el cuello. El dolor puede empeorar cuando se mueve. Puede extenderse a los hombros, la parte superior de la espalda o los brazos. Puede tener dolor de cabeza. Es posible que no pueda mover o girar la cabeza y el cuello con facilidad.

Si hay presión en la raíz de un nervio raquídeo, puede tener un dolor que le baja por el brazo. También puede tener entumecimiento, hormigueo o debilidad en el brazo. Asimismo, podría tener una sensación de quemazón cuando le tocan la piel del brazo o de la mano. Es posible que además sienta un dolor como una descarga que se extiende por el brazo o la mano.

Si su dolor de cuello es duradero (crónico), puede tener problemas para desenvolverse en la vida cotidiana. Entre los efectos secundarios habituales del dolor crónico se encuentran la fatiga, la depresión y la ansiedad.

Qué ocurre

La mayoría de los dolores de cuello mejoran en varias semanas con un tratamiento que incluye tomar medidas para aliviar el dolor, modificar las actividades y hacer ejercicios o fisioterapia manual. El dolor de cuello causado por una lesión como un latigazo cervical grave puede tardar más, pero suele mejorar en 6 a 12 meses.

El dolor de cuello puede llegar a ser duradero (crónico). Entre las afecciones relacionadas con la edad que causan dolor crónico se incluyen el estrechamiento del conducto vertebral (estenosis del conducto vertebral cervical), la artritis del cuello (espondilosis cervical) y una hernia discal. En algunos casos, el dolor de cuello crónico puede estar causado por movimientos repetidos y prolongados, como largas horas de trabajo frente a la computadora.

El dolor de cuello crónico puede dificultar la vida cotidiana. Entre los efectos secundarios habituales del dolor crónico se encuentran la fatiga, la depresión y la ansiedad.

Cuándo llamar a un médico

Llame inmediatamente al 911 o a otros servicios de emergencia si:

  • El dolor de cuello se presenta con dolor torácico u otros síntomas de un ataque cardíaco, como dificultad para respirar y náuseas.
  • Una persona presenta señales de daños en la columna vertebral tras una lesión (como un accidente de tráfico, una caída o un golpe directo en la columna). Las señales pueden incluir:
    • Ser incapaz de mover parte del cuerpo.
    • Dolor intenso de espalda o cuello.
    • Debilidad, hormigueo o entumecimiento en los brazos o las piernas.

Póngase en contacto con el médico ahora u obtenga atención médica inmediata si:

  • Tiene entumecimiento nuevo o peor en los brazos, las nalgas o las piernas.
  • Tiene debilidad nueva o peor en los brazos o las piernas. (Esto podría dificultarle ponerse de pie).
  • Pierde el control de la vejiga o los intestinos.
  • Tiene dolor de cuello de larga duración que empeora repentinamente, y usted no lo causó por ser más activo.
  • Tiene antecedentes de cáncer o infección por VIH, y tiene un dolor de cuello nuevo o que ha aumentado.
  • El dolor le despierta mientras duerme.

Conducta expectante

La mayoría de los dolores de cuello no requieren una visita al médico.

Si el dolor no mejora al cabo de 1 o 2 días y no puede realizar sus actividades cotidianas normales, llame al médico.

Si sigue teniendo un dolor de leve a moderado después de al menos 2 semanas de tratamiento en casa, hable con el médico. Puede que necesite que le examinen para detectar problemas que puedan estar causando el dolor de cuello.

Exámenes y pruebas

El médico le preguntará sobre sus síntomas y le hará un examen físico. También puede preguntarle sobre cualquier lesión, enfermedad o actividad que pueda estar causándole dolor de cuello, así como sobre cualquier tratamiento previo que haya recibido.

Durante el examen físico, el médico comprobará si puede mover bien el cuello. También comprobará si siente sensibilidad o entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos o las manos.

Es posible que le hagan análisis de sangre para comprobar si padece alguna enfermedad o infección.

Pruebas de imagen, electromiografía y conducción nerviosa

Puede que no necesite radiografías ni otras pruebas de diagnóstico por imagen. Pero si su dolor empezó después de una lesión, o si no mejora al cabo de unas semanas, es posible que el médico quiera hacerle más pruebas. Las pruebas de diagnóstico por imagen pueden mostrar los músculos y tejidos del cuello. Estas pruebas pueden realizarse para comprobar los huesos del cuello, los discos vertebrales, las raíces de nervios raquídeos y la médula espinal.

Las pruebas de diagnóstico por imagen pueden ayudar especialmente cuando:

  • Tiene señales de daño nervioso.
  • Se sospecha de otro problema grave.
  • La causa de su problema no está clara.
  • El tratamiento no quirúrgico no ha mejorado su afección y está pensando en la cirugía.
  • Se pide al médico que proporcione documentación sobre su afección, por ejemplo cuando se trata de una demanda o de un asunto relacionado con el seguro.

Además de las radiografías, las pruebas pueden incluir:

Generalidades del tratamiento

El tipo de tratamiento que necesite dependerá de la causa del dolor de cuello. La mayoría de los dolores de cuello causados por actividades pueden tratarse en casa.

Para el dolor de cuello que aparece de repente:

  • Utilice una almohadilla térmica en un ajuste bajo o medio durante 15 a 20 minutos cada 2 o 3 horas. O puede probar con una bolsa de hielo durante 10 a 15 minutos cada 2 o 3 horas.
  • Evite más lesiones cervicales cambiando algunos hábitos, como la forma de sentarse o de dormir.
  • Trabaje con un fisioterapeuta, quiropráctico o médico osteópata para realizar ejercicios o fisioterapia manual. Los masajes o el yoga pueden ayudar.

Pregúntele al médico si puede tomar un medicamento antiinflamatorio para el dolor.

Para el dolor de cuello crónico, el médico puede recetarle medicamentos para relajar los músculos del cuello, aliviar el dolor o ayudarle a dormir.

Rara vez se recurre a la cirugía para tratar el dolor de cuello.

Cuidado personal

Use calor o hielo

No existen pruebas contundentes de que el calor o el hielo le ayuden a aliviar el dolor de cuello. Pero no le hará daño probarlos.

  • Use una almohadilla térmica. Úsela en un ajuste bajo o medio durante 15 a 20 minutos cada 2 o 3 horas.
  • Dese una ducha caliente. Haga esto en lugar de una sesión con la almohadilla térmica.
  • Pruebe las envolturas térmicas de un solo uso. Puede comprar unas que duran hasta 8 horas.
  • Pruebe con una bolsa de hielo. Utilícela durante 10 a 15 minutos cada 2 o 3 horas.

Muévase, pero con cuidado

Tan pronto como pueda, póngase en movimiento. Esto puede ayudarle a recuperarse con mayor rapidez del dolor de cuello.

  • Retome gradualmente sus actividades cotidianas. El movimiento ayuda a que los músculos se mantengan fuertes.
  • Haga ejercicios de estiramiento y fortalecimiento para el cuello. Mantendrán su cuello flexible y fuerte y evitarán la rigidez. El médico o el fisioterapeuta pueden indicarle qué ejercicios son seguros para su afección.

Adopte buenos hábitos de salud

Puede tratar el dolor de cuello en casa con algunos hábitos nuevos. Estas son algunas medidas que puede tomar para sentirse mejor.

  • Intente reducir el estrés y la tensión en el trabajo y en casa.
  • Practique ejercicios de relajación.
  • Considere la posibilidad de hacerse un masaje. O masajéese suavemente la zona usted mismo.
  • Si fuma, intente dejarlo. Fumar ralentiza la sanación porque disminuye el riego sanguíneo y retrasa la reparación de los tejidos.
  • Haga ejercicio con regularidad. Caminar es una buena opción para muchas personas. También puede hacer yoga, nadar o realizar otras actividades.
  • Adopte una buena postura. Mantenga la cabeza erguida y los hombros bajos. Evite agachar la cabeza para mirar la computadora, el teléfono o los papeles. Manténgalos a la altura de los ojos.
  • Evite o cambie las actividades que le provocan dolor de cuello. Por ejemplo, sentarse mucho tiempo frente a la computadora o hacer demasiado trabajo sobre la cabeza de una sola vez.

Medicamentos

Los medicamentos pueden aliviar el dolor de cuello y reducir la inflamación de los tejidos blandos. El alivio del dolor le permitirá mover el cuello con cuidado, para que pueda empezar a hacer ejercicios sencillos y comenzar a curarse.

Entre los analgésicos de venta libre se incluyen:

  • Cremas o geles que se frotan en el cuello.
  • Acetaminofén (como Tylenol). Reduce el dolor.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) , incluidos el ibuprofeno (como Advil) y el naproxeno (como Aleve). Pueden ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación.

Los analgésicos recetados incluyen:

  • Relajantes musculares. Se utilizan para tratar el dolor de cuello intenso y los espasmos cuando comienza el dolor de cuello.
  • Analgésicos opioides. Se utilizan para tratar el dolor de cuello intenso de corta duración.
  • Antidepresivos. Se utilizan para tratar el dolor de larga duración.
  • Inyecciones de corticosteroides . Pueden probarse si también tiene síntomas de una raíz nerviosa pinzada o irritada.
  • Anticonvulsivos. Pueden ayudar a reducir el dolor de cuello de larga duración. Un tipo puede darle mejores resultados que otro.

Cirugía

La cirugía rara vez es necesaria para el dolor de cuello. Puede ser una opción cuando:

  • Una lesión en el cuello causa una fractura o un movimiento anormal. La cirugía puede realizarse para estabilizar la columna vertebral y evitar que un hueso roto cause inestabilidad y una posible parálisis.
  • La presión sobre las raíces nerviosas o la médula espinal provoca entumecimiento o debilidad en el brazo, la mano o la pierna; dolor intenso y continuo; o pérdida del control de la vejiga o los intestinos. La presión puede deberse a problemas como el estrechamiento del conducto vertebral, la artritis del cuello o una hernia discal en el cuello.

Las cirugías incluyen:

  • Discectomía. El cirujano extrae el material herniado del disco que está presionando una raíz nerviosa o la médula espinal.
  • Descompresión espinal. Se reduce la presión sobre la médula espinal o las raíces nerviosas retirando parte de un hueso o disco.
  • Artrodesis vertebral cervical. Se unen (fusionan) huesos seleccionados del cuello.
  • Sustitución de disco artificial. Puede realizarse en lugar de la artrodesis vertebral.

Tratamientos complementarios

A veces se utilizan tratamientos de medicina complementaria para aliviar el dolor de cuello y recuperar su movilidad. Entre ellos se incluyen:

  • Acupuntura . Se realiza insertando agujas muy finas en la piel. Se utiliza para aliviar el dolor.
  • Masaje. Ayuda a la relajación. También ayuda a reducir el dolor y a aumentar la flexibilidad.
  • Yoga o qi gong. Son programas de ejercicios. Ayudan a mejorar la flexibilidad y la respiración, a disminuir el estrés y a mantener la salud.

Infórmese sobre la seguridad de cualquier producto o práctica complementaria que desee probar. La mayoría de las prácticas para la mente y el cuerpo (como la acupuntura, los masajes y el yoga) son seguras cuando se utilizan bajo los cuidados de un profesional bien capacitado. Elija a un instructor o profesional con el mismo cuidado con el que elegiría a un médico.

Hable con el médico sobre cualquier práctica de salud complementaria que le gustaría probar o que ya esté utilizando. Los médicos pueden ayudarle a controlar mejor su salud si conocen todas sus prácticas de salud.

Créditos

Revisado: 24 julio, 2025

Autor: El personal de Ignite Healthwise, LLC
Comité de revisión clínica
Todo el material educativo de Ignite Healthwise, LLC es revisada por un equipo que incluye médicos, enfermeras, profesionales sanitarios avanzados, dietistas registrados y otros profesionales de atención médica.

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Revisado: 24 julio, 2025

Autor: El personal de Ignite Healthwise, LLC

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