La congelación tiende a afectar más el dedo anular, el meñique, las yemas de los dedos y el dorso de la mano, los cuales son más difíciles de mantener calientes. La congelación hace que la piel se vuelva blanca o azulada. En los casos más graves, pueden formarse ampollas con pus o la piel puede volverse negra.
Revisado: 1 octubre, 2025
Autor: El personal de Ignite Healthwise, LLC
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