Inseminación para la infertilidad
Los procedimientos de inseminación pueden usarse para tratar la infertilidad. Utilizan un tubo fino y flexible (catéter) para introducir los espermatozoides en la vagina, el cuello uterino o el útero. A continuación, los espermatozoides se desplazan hasta las trompas de Falopio, donde pueden fecundar un óvulo. Si los espermatozoides se introducen en el útero, esto se conoce como inseminación intrauterina.
Estos procedimientos:
- Pueden realizarse con espermatozoides de la pareja o de un donante.
- A menudo usan espermatozoides concentrados. Así se seleccionan los espermatozoides más activos y sanos.
- Se realizan durante la parte más fértil del ciclo menstrual (ovulación).
- Pueden combinarse con un tratamiento de superovulación. Esto puede aumentar las posibilidades de concepción.
- No requieren cirugía.