Enfermedad drepanocítica: Tratamiento del dolor
El dolor es un problema para muchas personas que padecen la enfermedad drepanocítica. Los ataques de dolor intenso pueden durar de horas a días y son difíciles de tratar. Un plan de tratamiento del dolor puede ayudarle a sobrellevar el dolor crónico y el causado por una crisis drepanocítica.
El médico o un especialista en el tratamiento del dolor pueden ayudarle a elaborar un plan de tratamiento del dolor. Este plan incluye instrucciones sobre cómo tratar el dolor en el hogar. Y le indica cuándo debe acudir al hospital si el dolor empeora.
Su plan de gestión:
- Establece de antemano sus preferencias y las del médico.
- Explica sus necesidades a otros profesionales de la salud que lo atienden.
- Le ayuda a saber qué esperar y qué hacer en momentos de crisis.
¿Cómo se trata el dolor de la enfermedad drepanocítica?
En muchos casos, puede tratar el dolor en el hogar. Puede utilizar una combinación de analgésicos, líquidos en abundancia y medidas de comodidad como almohadillas térmicas o bolsas de agua caliente. No utilice almohadillas térmicas con los niños.
Un episodio doloroso (crisis) puede agravarse y durar de días a semanas. Si el tratamiento en el hogar no le ayuda lo suficiente, necesitará analgésicos fuertes que deberán ser controlados en un hospital o centro de tratamiento.
Tratamiento del dolor en el hogar
El dolor puede tratarse en el hogar con:
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Habilidades para el manejo del dolor. Estas habilidades pueden ayudarle a usted o a su hijo a no centrarse en el dolor. Pueden ayudar incluso cuando también toma analgésicos. Un especialista en dolor puede enseñarle habilidades para el manejo del dolor. Estas habilidades incluyen:
- Imaginería guiada.
- Relajación.
- Distracción.
- Respiración profunda.
- Diálogo interno positivo y alentador.
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Medicamentos. Utilice el plan de control del dolor que elaboró con el médico para decidir qué tipo de analgésico debe utilizar. Usted es probablemente quien mejor puede juzgar cuándo es necesario utilizar un medicamento recetado más fuerte.
- Para el dolor leve, puede utilizar ibuprofeno de venta libre (como Advil) o acetaminofén (como Tylenol). No dé aspirina a niños y adolescentes. Se ha relacionado con el síndrome de Reye, una enfermedad poco común, pero grave. Tenga cuidado con los medicamentos. Lea y siga todas las instrucciones de la etiqueta.
- Para el dolor moderado o intenso, puede tomar analgésicos recetados por el médico. Suelen ser medicamentos opioides. Usted y el médico hablarán sobre qué medicamentos utilizar, qué cantidad tomar y con qué frecuencia. Las instrucciones pueden cambiar dependiendo de lo intenso que sea su dolor.
Tratamiento del dolor en el hospital
Si acude al hospital, se le tratará con un analgésico fuerte. Suele tratarse de un medicamento opioide, como la morfina.
- El medicamento se administra directamente en una vena (por vía intravenosa, o IV). Es posible que le den un botón que deberá pulsar para liberar una dosis cuando sea necesario.
- Cuando sienta menos dolor, el medicamento opioide intravenoso se reduce lentamente. Se sustituye por un medicamento menos potente que usted toma por vía oral. Estas acciones pueden evitar que su cuerpo sufra síntomas repentinos de abstinencia del medicamento.
- En algunos casos puede utilizarse anestesia regional, como un bloqueo nervioso, para el dolor en determinadas zonas, como el abdomen o la pierna.