Los niños generalmente progresan de manera natural y predecible a medida que crecen y desarrollan habilidades lingüísticas, cognitivas, sociales, sensoriales y motoras. Pero cada niño adquiere habilidades a su propio ritmo. Es común que un niño esté adelantado en un área, como el lenguaje, pero un poco atrasado en otra.
Durante las revisiones médicas rutinarias, el médico de su hijo comprobará los hitos. Esto es para asegurarse de que su hijo está creciendo y desarrollándose como debería. El médico puede ayudarle a saber qué hitos esperar a medida que su hijo se hace mayor. O puede buscar fuentes de información y apoyo cerca de usted. Los centros de salud públicos, los grupos de padres y los programas de desarrollo infantil pueden ayudar. Saber qué esperar puede ayudarle a descubrir problemas pronto. Y puede ayudarle a sentirse mejor acerca de cómo le va a su hijo.
Hable con el médico acerca de cualquier inquietud que tenga respecto de la salud, el crecimiento o la conducta de su hijo. Hágalo, aunque no esté seguro de lo que le preocupa.
La relación con su hijo cambiará a medida que su hijo adquiere nuevas habilidades y desarrolla independencia. A medida que su hijo se hace mayor, usted puede ayudarle a crecer de manera sana. Estas son algunas cosas que puede hacer. Pasen tiempo juntos. Sea un buen ejemplo a seguir. Demuéstrele a su hijo amor y cariño.
Qué esperar
La edad entre los 11 y los 14 años a menudo se denomina adolescencia temprana. Estos años son un período emocionante de muchos cambios. Su hijo crece en estatura y se vuelve más fuerte, y también comienza a sentir y a pensar en maneras más maduras. Usted podría asombrarse mientras observa a su hijo empezar a convertirse en un adulto. Pero este puede ser un período confuso tanto para los niños como para los padres. Ambos deben acostumbrarse a la nueva persona en la que se está convirtiendo el niño.
Cada adolescente se desarrolla a su propio ritmo. Por lo general, un niño crece y cambia en cuatro áreas principales:
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Desarrollo físico. La adolescencia es un período de cambios en todo el cuerpo. Los estirones de crecimiento suelen comenzar entre los 11 y los 13 años. Un estirón se produce antes o al mismo tiempo que la pubertad. El médico puede hacer un seguimiento de la altura y el peso de su hijo utilizando una tabla de crecimiento. La pubertad es cuando comienzan a desarrollarse las características sexuales. Crece el vello púbico. Durante la pubertad femenina, empiezan a desarrollarse los pechos y comienzan los períodos. Durante la pubertad masculina, empieza a crecer el vello facial. Es importante tranquilizar a su hijo diciéndole que estos cambios físicos son normales, tanto si se producen antes como después de lo normal. Estos cambios pueden causar angustia a un niño cuyo cuerpo no coincide con su identidad de género.
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Desarrollo cognitivo. A esta edad los niños suelen centrarse en el presente. Pero comienzan a entender que lo que hacen ahora puede tener efectos a largo plazo. Aunque entienden las consecuencias a largo plazo, a menudo no aceptan que puedan verse personalmente afectados por ellas. Por ejemplo, es posible que los adolescentes sepan que exponerse en exceso al sol puede causar envejecimiento prematuro y cáncer de piel. Pero tal vez no acepten que esto les pueda suceder a ellos. También están empezando a ver que los asuntos no siempre están claramente definidos y que la información se puede interpretar de diferentes maneras.
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Desarrollo emocional y social. A medida que comienzan a pasar de la infancia a la edad adulta, los adolescentes sienten la necesidad de ser más independientes de sus familias. Cuando están en casa, los adolescentes podrían preferir pasar el tiempo solos en lugar de estar con la familia. A menudo prefieren estar con amigos, quienes pueden sustituir a los padres como fuente de consejos. Asegúrese de incluir a su hijo en eventos familiares, incluso si se encuentra con resistencia. Las actividades familiares ayudan a los adolescentes a establecer un fuerte sentido de identidad. Esto es especialmente importante en un momento en el que la pubertad puede tener un impacto en la imagen que tienen de sí mismos.
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Desarrollo sensorial y motor. A esta edad los niños pueden ser un poco torpes o desmañados. Su cerebro necesita tiempo para ajustarse a extremidades más largas y a un cuerpo más grande. Hacer ejercicio moderado regularmente puede mejorar la coordinación. También puede ayudar a su hijo a desarrollar hábitos saludables.
Inquietudes comunes
Los años entre los 11 y los 14 son emocionantes y confusos. Muchos padres tienen inquietudes sobre cómo sus hijos experimentarán los muchos cambios físicos y emocionales que suelen producirse a esta edad. Algunas inquietudes comunes incluyen:
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La transición de su hijo a la escuela media o secundaria. Las cosas que pueden causar preocupación incluyen más tareas escolares y un entorno social difícil. Escuche las inquietudes de su hijo. Pregunte si puede ayudar. Por ejemplo, es posible que su hijo esté ansioso acerca de participar en alguna actividad escolar, como banda o un deporte en equipo. Usted puede asegurarse de que su hijo tenga el equipamiento adecuado y sepa cuándo y dónde se realizarán las prácticas.
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Cómo afrontará su hijo los retos de la
pubertad
. La forma en que la pubertad afecte a su hijo puede depender en parte del momento en que se produzca: si su hijo empieza la pubertad pronto, tarde o aproximadamente en la media de edad. Puede ser útil que le explique los efectos de la pubertad antes de que empiecen a producirse los cambios físicos. (Estos cambios pueden causar angustia a un niño cuyo cuerpo no coincide con su identidad de género). Ofrézcale algunos libros sobre la pubertad que sean adecuados para su edad. Comparta algunas de sus propias experiencias. Y haga saber a su hijo que es normal sentirse inseguro algunas veces.
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Confusión sobre lo que le importa a su hijo adolescente. Es posible que recuerde algo de la ansiedad de esos años. Pero lo que causa estas ansiedades siempre está cambiando. Involúcrese en la vida de su hijo. Vaya a eventos escolares, y aliente a su hijo a invitar amigos a su casa mientras usted está en casa. Esto puede ayudarle a saber más sobre el mundo de su hijo.
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Cómo hablar acerca del sexo. Aborde el tema antes de que se necesite la información. Pero no espere que su hijo quiera hablar de ello. Ofrezca información poco a poco. No abrume a su hijo adolescente con demasiada información a la vez. Sepa que los niños tienen fácil acceso a contenido sexual y pornografía en línea. Supervise y hable con su hijo sobre el uso que hace de los medios de comunicación.
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Si su hijo consumirá alcohol o drogas o fumará cigarrillos, cigarrillos electrónicos o consumirá otros productos de tabaco o nicotina. Como padre, su actitud hacia estas sustancias es una de las mayores influencias sobre si su hijo las consumirá. Ayude a su hijo a comprender las consecuencias a corto y largo plazo del consumo de sustancias. Estas incluyen bajas calificaciones y riesgos para la salud. Dele a su hijo una oportunidad de practicar cómo responder cuando se ofrece una sustancia nociva. Por ejemplo, puede decir: "No, gracias", y luego cambiar de tema. Y hable con su hijo de inmediato si observa señales de consumo de sustancias.
Cómo fomentar un crecimiento y un desarrollo sanos
Usted tiene una gran influencia durante estos años. Hable abiertamente con su hijo. Sea positivo y proporcione normas claras, justas y coherentes. Usted tiene una gran influencia en los hábitos y actitudes de su hijo adolescente, en sus elecciones y en su adaptación a los cambios físicos. Pero tenga en cuenta que la forma de hacer las cosas de su hijo no tiene por qué coincidir exactamente con la suya.
Ayude a su hijo a identificar las cuestiones importantes y a prepararse para asumir más responsabilidades. Dé a su hijo la libertad de resolver las cosas a su manera dentro de los límites que usted haya establecido. Los padres deben encontrar un término medio entre respetar la necesidad de independencia y privacidad del niño y asegurarse de que no comete errores que tengan consecuencias para toda la vida.
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Ayude a su hijo adolescente a crear hábitos alimentarios saludables. Apoye a su hijo en la toma de decisiones saludables hablando sobre los factores que facilitan o dificultan una buena alimentación.
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Anime a su hijo a hacer ejercicio todos los días. El ejercicio le ayuda a su hijo a sentirse bien, a tener un corazón sano y a mantenerse en un peso saludable para él. Si su hijo no está acostumbrado a hacer ejercicio, anímele al principio a hacer ejercicio ligero o moderado, como caminar. Haga que su hijo descanse del uso de la computadora, el celular y la televisión y que en su lugar se mantenga activo. Limite el tiempo de televisión, videojuegos y computadora.
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Promueva una imagen saludable del cuerpo. Ayude a su hijo adolescente a reconocer que los medios de comunicación producen a menudo imágenes poco realistas e inalcanzables del cuerpo ideal. Haga hincapié en la importancia de estar sano, en lugar de centrarse en la apariencia. Sea consciente de las cosas que dice sobre su aspecto y el de los demás.
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Reconozca los cambios en los patrones de sueño. Los adolescentes que crecen rápidamente y están muy ocupados necesitan dormir mucho. A partir de algún momento de la adolescencia, el patrón natural de sueño de su hijo puede cambiar gradualmente. Muchos adolescentes empiezan a acostarse más tarde por la noche y a dormir hasta tarde. Este patrón puede dificultar que se levante para ir al colegio. Para ayudar a su hijo a descansar lo suficiente, desaconseje que use el teléfono y la computadora y que vea la televisión después de cierta hora de la noche.
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Hable con su hijo sobre las drogas y el alcohol. Ayude a su hijo a comprender los peligros del consumo de drogas y alcohol. Si cree que su hijo adolescente consume drogas o alcohol, hable con él al respecto. Consulte a un médico, un terapeuta o una línea de ayuda para padres si el comportamiento continúa.
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Aborde los problemas y las inquietudes. Generar confianza gradualmente ayudará a su hijo adolescente a sentirse seguro para hablar con usted sobre temas delicados. Cuando intente hablar con su hijo sobre problemas o inquietudes, reserve un momento en un lugar privado y tranquilo. No pasa nada si no sabe todas las respuestas. Por ejemplo, puede decir: "Sabes, necesito obtener más información y pensar en esto. ¿Podemos hablar de ello más tarde?". A continuación, fije una hora y un lugar concretos para seguir hablando del tema.
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Evite la participación en actos violentos. Sea un buen ejemplo de cómo resolver los desacuerdos, por ejemplo, hablando con calma. Ayude a su hijo a encontrar formas de calmar situaciones potencialmente violentas, como usar el humor o reconocer el punto de vista de la otra persona. Elogie a su hijo por evitar con éxito una confrontación, por ejemplo, diciéndole: "Estoy orgulloso de ti por mantener la calma". Supervise de cerca los sitios web y los juegos de computadora que usa su hijo. Hable con su hijo sobre las relaciones saludables. El maltrato en las relaciones sentimentales es común entre los preadolescentes y adolescentes.
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Ayude a su hijo a aprender formas de pensar más maduras. Deje que su hijo tome tantas decisiones propias como sea posible. Esto incluye involucrar a su hijo adolescente en el establecimiento de las normas y horarios del hogar. Hablen juntos sobre temas de actualidad, ya sean proyectos escolares o asuntos internacionales. Piensen juntos en diferentes formas de resolver problemas y discutan sus posibles resultados. Algunas familias dan una asignación. Esto puede ayudar a enseñar a su hijo sobre la responsabilidad financiera.
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Reconozca las señales de advertencia del suicidio. Para reducir el riesgo de suicidio, prepare a su hijo para los problemas emocionales que a veces aparecen entre los 11 y los 14 años. Ofrézcale sugerencias sobre cómo afrontar los sentimientos de insuficiencia o tristeza, como llevar un diario, hacer voluntariado y descansar y hacer ejercicio adecuadamente. Si su hijo muestra señales de depresión, como aislarse de los demás y estar triste gran parte del tiempo, hable de ello. Pida ayuda a un médico si no mejora.
Dónde conseguir ayuda las 24 horas del día, 7 días a la semana
Si su hijo habla de suicidio, autolesionarse, una crisis de salud mental, una crisis por consumo de sustancias o cualquier otro tipo de angustia emocional, consiga ayuda de inmediato. Usted puede:
Considere guardar estos números en su teléfono.
Visite 988lifeline.org para obtener más información o conversar en línea.
Cuándo llamar a un médico
El médico de su hijo puede ayudarle a tratar temas difíciles con su adolescente si alguna vez tiene problemas para hacerlo por su cuenta. Tenga en cuenta que los temas importantes, como el sexo, deben abordarse mucho antes del momento en el que cree que su hijo se enfrentará a ellos.
Hable con el médico de su hijo si le preocupa su salud u otras cuestiones. Estas cuestiones pueden incluir:
- Un retraso significativo en el desarrollo físico o sexual; por ejemplo, si la pubertad no ha comenzado para los 14 años.
- Inicio de la actividad sexual. Los adolescentes sexualmente activos deben recibir información sobre los métodos anticonceptivos y las infecciones de transmisión sexual (ITS).
- Preocupaciones sobre el peso de su hijo.
- Un cambio significativo en el apetito, el peso o los hábitos alimentarios. Estos pueden ser indicios de un trastorno alimentario.
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Acné
grave.
- Tener dificultades para comprender o utilizar el lenguaje hablado o escrito. Tener problemas de aprendizaje en la escuela podría ser una señal de una dificultad de aprendizaje.
- Mostrar señales de trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH (como falta de atención, impulsividad e hiperactividad) que están causando problemas en casa o en la escuela.
Llame al médico o a un profesional de la salud mental si su hijo tiene problemas de comportamiento o señales de problemas de salud mental. Las señales pueden incluir:
- Expresar falta de autoestima o hablar de suicidio.
- Actuar con agresividad física.
- Abandonar los estudios o reprobar las clases.
- Beber alcohol, consumir drogas o fumar cigarrillos, cigarrillos electrónicos o consumir otros productos de tabaco o nicotina.
- Tener graves problemas para relacionarse con amigos y familiares que afecten a la vida familiar o escolar.
- Mostrar señales de depresión, como falta de interés por las actividades normales y apartarse de los demás.
- Experimentar regularmente fuertes cambios de humor, como estar feliz y excitado un minuto y triste al siguiente.
Revisiones médicas rutinarias
Las visitas anuales al médico son importantes para detectar problemas y asegurarse de que su hijo adolescente está creciendo y desarrollándose según lo esperado. Durante estas visitas, el médico realizará un examen físico. Su hijo recibirá las vacunas que necesite. El médico también le hará preguntas sobre los amigos, el colegio y las actividades de su hijo para ver cómo le va.
También puede comentar cualquier inquietud que tenga durante estas citas. Puede ayudarle acudir con una lista de preguntas ya preparada.
Es una buena idea dejar al adolescente un tiempo a solas con el médico. Esto le da a su hijo la oportunidad de hacer preguntas que quizá no se sienta cómodo haciéndole a usted. Las leyes estatales varían respecto de los derechos de los adolescentes a la confidencialidad médica. Pero la mayoría de los médicos aclararán las expectativas con usted y su hijo.
Los adolescentes deben someterse a revisiones dentales regulares para asegurarse de que tienen los dientes fuertes y sanos. Se animará a su hijo a que se cepille los dientes y utilice el hilo dental con regularidad.
Los niños necesitan un examen ocular cada 1 o 2 años.
Créditos
Revisado: 6 octubre, 2025