Un electrocardiograma (ECG) de esfuerzo es una prueba que detecta cambios en el corazón mientras hace ejercicio. A veces, solo pueden verse anomalías en un ECG mientras usted hace ejercicio o cuando tiene síntomas. Esta prueba a veces se llama "ergometría" o "prueba en cinta rodante". Durante un ECG de esfuerzo, puede caminar en una cinta rodante motorizada o pedalear en una bicicleta estática.
El corazón es una bomba muscular formada por cuatro cavidades. Las dos cavidades superiores se llaman aurículas y las dos cavidades inferiores se llaman ventrículos. Un sistema eléctrico natural hace que el músculo cardíaco se contraiga y bombee sangre a través del corazón hacia los pulmones y el resto del cuerpo.
Un ECG de esfuerzo traduce la actividad eléctrica del corazón a trazados de líneas en papel. Los picos y los valles en los trazados de líneas se llaman ondas.
Siempre se realiza un ECG en reposo antes de una prueba de ECG de ejercicio. Después se comparan los resultados del ECG en reposo con los del ECG de ejercicio. Un ECG en reposo también puede mostrar un problema cardíaco que haría que un ECG de ejercicio no fuera seguro.
Por qué se hace
Un electrocardiograma (ECG) de esfuerzo se hace para:
- Ayudar a encontrar la causa de un dolor o presión torácicos inexplicables.
- Ayudar a decidir el mejor tratamiento para una persona con angina de pecho.
- Ver hasta qué punto las personas que han sufrido un ataque cardíaco o una cirugía cardíaca son capaces de tolerar el ejercicio.
- Ayudar a encontrar la causa de los síntomas que se producen durante el ejercicio o la actividad, como mareos, desmayos o latidos rápidos e irregulares (palpitaciones).
- Comprobar si existe una obstrucción o estrechamiento de una arteria tras un procedimiento médico, como una angioplastia o una revascularización coronaria, especialmente si la persona tiene dolor torácico u otros síntomas.
- Comprobar la eficacia de los medicamentos u otros tratamientos para la angina de pecho o los latidos irregulares del corazón.
- Ayudarle a tomar decisiones sobre el inicio de un programa de ejercicio si ha estado inactivo durante varios años y tiene una mayor probabilidad de padecer una enfermedad cardíaca.
Cómo prepararse
- Es posible que le digan que no coma, beba ni fume durante unas horas antes de la prueba. Siga las instrucciones del médico.
- Quítese todas las joyas del cuello, brazos y muñecas. Lleve calzado plano y cómodo (no zapatillas de casa) y ropa holgada y ligera para hacer ejercicio.
- Es posible que desee estirar los músculos de los brazos y las piernas antes de iniciar un electrocardiograma de esfuerzo.
- Entienda exactamente qué prueba está prevista, junto con los riesgos, beneficios y otras opciones.
- Dígale al médico TODOS los medicamentos, vitaminas, suplementos y hierbas medicinales que toma. Algunos pueden aumentar el riesgo de problemas durante la prueba. El médico le dirá si debe dejar de tomar alguno de ellos antes de la prueba y cuándo debe hacerlo.
Cómo se hace
Lo más probable es que camine sobre una cinta rodante o pedalee en una bicicleta estática.
Tendrá un manguito de presión arterial en la parte superior del brazo. Se le colocarán pequeñas almohadillas o parches (electrodos), como si fueran pegatinas, en la piel de cada brazo y pierna y en el pecho. Es posible que el médico le envuelva el pecho con una banda elástica para evitar que los electrodos se caigan.
En la cinta rodante, comenzará lentamente en una posición llana o ligeramente inclinada. Después de ciertos períodos de tiempo, la velocidad y la inclinación de la cinta se incrementarán para que camine más rápido y con una mayor inclinación.
En la bicicleta estática, pedaleará lo suficientemente rápido para mantener una cierta velocidad. Después de ciertos períodos de tiempo, la resistencia aumentará, haciendo más difícil el pedaleo.
En ambas pruebas:
- Se registran el ECG, la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
- Es posible que le pidan que utilice números para decir con qué intensidad está haciendo ejercicio. Cuanto más alto sea el número, más esfuerzo cree que está haciendo.
- La prueba continuará hasta que:
- Necesite detenerse.
- Haya alcanzado una frecuencia cardíaca ideal.
- Tenga síntomas de angina, tales como dolor o presión en el pecho.
- Esté muy cansado o le falte mucho el aire.
- El médico considere que debe detenerse debido a un cambio en el ritmo cardíaco o en la presión arterial.
Después de la prueba, podrá sentarse o recostarse y descansar. Se le revisarán el ECG y la presión arterial durante unos 5 a 10 minutos.
Cuánto dura la prueba
La prueba puede durar entre 30 y 60 minutos.
Qué se siente
Los electrodos pueden sentirse fríos cuando se los pongan en el pecho. Si tiene mucho vello en el pecho, puede que sea necesario afeitar una pequeña zona bajo cada electrodo. Cuando le quiten los electrodos, puede que le tiren un poco de la piel.
La habitación donde se realice el electrocardiograma de esfuerzo puede mantenerse fría para mayor comodidad, ya que usted se acalorará rápidamente cuando empiece a hacer ejercicio.
El manguito de presión arterial que lleva en el brazo se inflará cada pocos minutos. Esto apretará el brazo y se sentirá tenso. Informe al profesional de la salud si esto le resulta doloroso.
Mientras hace ejercicio, puede tener calambres o dolor en las piernas; sentirse cansado, con falta de aliento o mareado; sequedad de boca y sudoración. Incluso puede sentir un leve dolor o presión en el pecho. Informe al profesional de la salud o al médico si tiene estos síntomas.
Riesgos
- Hay muy pocas posibilidades de que esta prueba provoque algún problema.
- Los riesgos incluyen:
- Latidos irregulares durante la prueba.
- Síntomas graves de angina de pecho.
- Desmayos.
- Caídas.
- Presión arterial baja.
- Mareos.
- Ataque cardíaco.
- Durante la prueba no pasa electricidad por el cuerpo. No hay peligro de recibir una descarga eléctrica.
Resultados
Es posible que el médico pueda hablar con usted sobre los resultados inmediatamente después de la prueba. Pero los resultados completos de la prueba pueden tardar varios días.
El médico observará el patrón de picos y valles del ECG para comprobar la actividad eléctrica de las distintas partes del corazón. Los picos y valles se agrupan en diferentes secciones que muestran el funcionamiento del corazón.
Normales
- Alcanza su frecuencia cardíaca objetivo (en función de su edad) y puede hacer ejercicio sin dolor en el pecho ni otros síntomas de enfermedad cardíaca.
- Su presión arterial aumenta de forma constante durante el ejercicio.
- Los trazados del ECG no muestran cambios significativos. Sus latidos parecen normales.
Anormales
- Tiene síntomas de angina, como dolor o presión en el pecho, durante o justo después de la prueba.
- Tiene otros síntomas de enfermedad cardíaca, como mareos, desmayos o dificultad respiratoria extrema.
- Su presión arterial baja o no sube durante el ejercicio.
- El trazado del ECG no tiene un aspecto normal.
- Sus latidos son demasiado rápidos, demasiado lentos o muy irregulares.
Algunas personas que tienen un electrocardiograma de esfuerzo normal pueden seguir padeciendo una enfermedad cardíaca. Y algunas personas con una prueba anormal no tienen enfermedad cardíaca. En función de los resultados, el médico puede sugerirle más pruebas.