Cirugía de quistes ováricos
Cuando hay que examinar de cerca un quiste ovárico, el cirujano puede hacerlo a través de una pequeña incisión mediante laparoscopia o a través de una incisión abdominal más grande (laparotomía). Pero si hay alguna sospecha de cáncer, es posible que le practiquen una laparotomía. Esta permite ver mejor los órganos abdominales y los órganos pélvicos. Entonces, si el médico detecta un cáncer de ovario, podrá extirparlo de forma segura.
Durante la cirugía, puede extirparse un quiste no canceroso que esté causando síntomas (quistectomía), dejando el ovario intacto. En algunos casos, se extirpa todo el ovario o ambos, sobre todo cuando se detecta un cáncer.
Qué esperar
Por lo general, se utiliza anestesia general durante la cirugía.
Después de una laparoscopia, normalmente podrá reanudar sus actividades normales al cabo de un día. Pero debe evitar las actividades extenuantes o el ejercicio durante aproximadamente una semana.
Tras una laparotomía, puede permanecer en el hospital de 2 a 4 días. Podrá volver a sus actividades habituales en 4 a 6 semanas.
Por qué se hace
La cirugía de un quiste ovárico puede aconsejarse en las siguientes situaciones:
- Un quiste ovárico es grande.
- Un quiste ovárico provoca síntomas, como dolor.
- Un quiste ovárico en observación no disminuye de tamaño ni desaparece en 2 o 3 meses.
- La ecografía no aclara qué tipo de quiste tiene. La cirugía puede ayudar a confirmar el diagnóstico.
- Tiene un quiste ovárico y ha pasado la menopausia (posmenopáusica).
- Al médico le preocupa que pueda tratarse de un cáncer de ovario. En este caso, también se aconseja que acuda a un oncólogo ginecológico.
Cuál es su eficacia
Un quiste ovárico puede extirparse de un ovario (quistectomía), preservando el ovario y su fertilidad. Pero es posible que se forme un nuevo quiste en el mismo ovario o en el ovario opuesto después de una quistectomía. Los nuevos quistes solo pueden prevenirse completamente extirpando los ovarios (ovariectomía).
Riesgos
Entre los riesgos de la cirugía ovárica se incluyen los siguientes:
- Los quistes ováricos pueden reaparecer tras una quistectomía.
- Dolor tras la cirugía.
- Puede formarse tejido cicatricial (adherencias) en el lugar del procedimiento quirúrgico, en los ovarios o las trompas de Falopio, o en la pelvis.
- Puede producirse una infección.
- El intestino o la vejiga pueden resultar dañados durante la cirugía.
Créditos
Revisado: 1 octubre, 2025
Revisado: 1 octubre, 2025