Un trasplante de pulmón es una cirugía para extirpar uno o ambos pulmones enfermos y darle uno o dos nuevos que estén sanos. El pulmón nuevo puede ser de una persona fallecida, o parte de un pulmón puede provenir de un donante vivo.
Durante la cirugía, el médico le hace un corte (incisión) en el pecho. El médico cortará los vasos sanguíneos y las vías respiratorias que están conectados al pulmón dañado. El pulmón dañado será sustituido por el pulmón sano del donante. A continuación, se vuelven a unir los vasos sanguíneos y las vías respiratorias al nuevo pulmón. Si se van a trasplantar ambos pulmones, se extraerán y se volverán a unir de uno en uno. La incisión se cierra con puntos de sutura que pueden disolverse por sí solos. O pueden utilizarse grapas que se retiran entre una y tres semanas después de la cirugía. La incisión dejará una cicatriz que se volverá menos visible con el tiempo.
Tras la cirugía, el nuevo pulmón (o pulmones) debería empezar a funcionar de inmediato. Esto le ayudará a respirar con más facilidad.
Probablemente pasará de 1 a 3 semanas en el hospital. Pero pueden pasar de 2 a 3 meses o más hasta que recupere totalmente la energía.
Qué esperar
Tomará medicamentos para impedir que su sistema inmunitario rechace el pulmón o los pulmones nuevos. Esto ayuda a aumentar la probabilidad de que el cuerpo acepte los pulmones nuevos.
Después de abandonar el hospital, le harán controles y análisis de sangre para ver lo bien que están funcionando sus pulmones. Con el tiempo, tendrá que hacerse estos controles con menor frecuencia. También tendrá que hacerse pruebas para detectar ciertos tipos de cáncer.
Es importante que siga un estilo de vida saludable para ayudar a mantener los pulmones sanos. Esto incluirá comer alimentos saludables, mantenerse activo y evitar fumar cigarrillos, cigarrillos electrónicos u otros productos de tabaco o nicotina. También debe evitar el humo de tabaco ambiental y la niebla de aerosol de los cigarrillos electrónicos. Es posible que tenga que hacer cosas para reducir su riesgo de infecciones. Por ejemplo, podría tener que limitar la cantidad de visitantes mientras se recupera. Y podría tener que evitar las muchedumbres donde podría exponerse a un virus como la gripe.
Después de un trasplante, muchas personas dicen que se sienten mejor de lo que se han sentido en años. Con el tiempo, podría notar que puede hacer más actividades que antes.
Cómo obtener apoyo
Contar con buen apoyo es importante a lo largo del proceso de obtener un trasplante. Esperar un trasplante puede ser duro emocionalmente. Después de la cirugía, es posible que le preocupe su salud y los órganos nuevos que recibió. También tendrá que hacerse cargo de muchas cosas, como tomar medicamentos nuevos e ir a las citas de seguimiento.
Conseguir apoyo de otras personas, como amigos y familiares, puede ayudarle durante este tiempo. Un consejero puede ayudarle a aprender a afrontar el estrés y otras emociones antes y después de la cirugía.
Muchas personas que reciben un trasplante de órgano se sienten ansiosas o deprimidas. Hable con el médico si cree que puede estar deprimido. La depresión puede tratarse con medicamentos y asesoría psicológica.
Por qué se hace
Un trasplante de pulmón puede hacerse cuando:
- El pulmón o los pulmones están enfermos o dañados (normalmente por una afección crónica) y no pueden funcionar como deberían.
- Otros tratamientos no han funcionado para mejorar la función de sus pulmones.
Entre las afecciones que pueden dar lugar a un trasplante de pulmón se incluyen:
Cuál es su eficacia
Un trasplante de pulmón puede ayudarle a sentirse mejor y a tener más energía. Y puede ayudarle a poder hacer más cosas como trabajar, ir a la escuela u otras actividades.
El éxito de un trasplante de pulmón puede depender de:
- Su estado general de salud. Después del trasplante, es importante mantener un estilo de vida saludable, como comer alimentos sanos y mantenerse activo. No fume. E intente evitar estar cerca de otras personas que fumen. Intente limitar el consumo de alcohol.
- Si toma sus medicamentos tal y como se los recetaron.
- Detectar y tratar a tiempo el rechazo de órganos. Así es más probable que los pulmones se mantengan sanos. Por eso es importante acudir a las citas de seguimiento y hacerse pruebas.
- La enfermedad que provocó el fallo de sus pulmones.
Riesgos
Como cualquier cirugía, un trasplante de pulmón tiene algunos riesgos. Entre ellos se incluyen:
-
Rechazo
del nuevo pulmón.
- Sangrado durante y después de la cirugía.
- Infección. Los medicamentos que deberá tomar para ayudar al cuerpo a aceptar los nuevos pulmones también pueden dificultar que el cuerpo combata las infecciones.
- Que el pulmón del donante no funcione como debería.
- Ciertos cánceres, como el de piel. Este riesgo aumenta porque los medicamentos antirrechazo también pueden impedir que el cuerpo ataque las células cancerosas.