Una ecocardiografía utiliza ondas sonoras para obtener una imagen del corazón. Un dispositivo llamado transductor se desplaza por el pecho. Tiene el aspecto de un micrófono. El transductor envía ondas sonoras que hacen eco en el corazón y vuelven al transductor. Estos ecos se convierten en imágenes en movimiento del corazón que pueden verse en una pantalla de video.
En una ecocardiografía de esfuerzo, se hace una ecografía mientras el corazón está en reposo y después de hacer que el corazón se esfuerce (se sobrecargue). Usted hace ejercicio para que su corazón se esfuerce.
A veces, en lugar de ejercicio, se usa un medicamento que hace que el corazón responda como si hubiera hecho ejercicio.
Por qué se hace
La ecocardiografía de esfuerzo se hace para detectar problemas cardíacos que pueden verse cuando el corazón está haciendo un gran esfuerzo (sobrecargado). Puede hacerse para diagnosticar y controlar muchas enfermedades cardíacas diferentes.
Por ejemplo, esta prueba puede hacerse para:
- Comprobar si hay arteriopatía coronaria, que puede reducir el flujo sanguíneo al músculo cardíaco durante el esfuerzo.
- Observar las válvulas cardíacas y comprobar lo bien que funcionan.
- Comprobar lo bien que fluye la sangre por el corazón, las válvulas cardíacas y los vasos sanguíneos.
Cómo prepararse
- Siga las instrucciones del médico sobre no comer, beber ni fumar antes de la prueba.
- Lleve calzado plano y cómodo (no zapatillas de casa) y pantalones cortos o deportivos sueltos y ligeros. Lo mejor es llevar calzado para caminar o correr.
- Entienda exactamente qué prueba está prevista, junto con los riesgos, beneficios y otras opciones.
- Informe al médico de TODOS los medicamentos, vitaminas, suplementos y remedios herbarios que toma. Algunos pueden aumentar el riesgo de problemas durante la prueba. El médico le dirá si debe dejar de tomar alguno de ellos antes de la prueba y cuándo debe hacerlo.
Cómo se hace
Una ecocardiografía se realiza mientras el corazón está en reposo. A esto se le llama valor de referencia. Luego hará ejercicio o se le administrará un medicamento que hará que su corazón se esfuerce. A continuación le harán otra ecocardiografía.
Para hacer la ecocardiografía de referencia:
- Podría tener que quitarse la ropa por encima de la cintura y ponerse una bata.
- Se acostará boca arriba o sobre su costado izquierdo en una cama o en una mesa de exploración.
- Tal vez reciba medicamentos a través de una vena (por vía intravenosa, o IV). La vía intravenosa se puede usar para administrarle un material de contraste. Esto ayuda al médico a obtener buenas proyecciones del corazón.
- Le colocarán almohadillas o parches (electrodos) pequeños en la piel del pecho para registrarle la frecuencia cardíaca durante la prueba.
- Le pondrán una pequeña cantidad de gel en la parte izquierda del pecho para ayudar a captar las ondas sonoras.
- Se presionará el transductor firmemente contra su pecho y se moverá lentamente hacia adelante y hacia atrás. Por lo general, se lo mueve a diferentes zonas del pecho para obtener imágenes específicas del corazón.
- Se le pedirá que haga varias cosas, como permanecer inmóvil, inhalar y exhalar muy lentamente, contener la respiración o acostarse sobre su lado izquierdo.
Si va a hacer ejercicio durante la prueba, comenzará después de que finalice la ecocardiografía de referencia. Puede caminar en una cinta de correr o pedalear en una bicicleta estática. Durante la prueba:
- Es posible que se le solicite que use números para indicar la dificultad del ejercicio que está haciendo. Cuanto mayor sea el número, mayor es el esfuerzo que piensa que está haciendo durante el ejercicio.
- Hará ejercicio hasta que usted o el médico crean que debe dejar de hacerlo.
- Luego se acostará en una cama o mesa de exploración, y se realizará otra ecocardiografía.
Si se va a usar un medicamento para sobrecargar el corazón, recibirá el medicamento después de la ecocardiografía de referencia. Durante la prueba:
- El medicamento se administrará por vía intravenosa.
- El medicamento hará que su corazón lata más fuerte y más rápido, como si estuviera haciendo ejercicio.
- Se tomarán imágenes ecocardiográficas mientras recibe el medicamento.
- Se detendrá la administración del medicamento, y su frecuencia cardíaca volverá a la normalidad. Luego se tomarán más imágenes ecocardiográficas.
Cuánto dura la prueba
Una ecocardiografía de esfuerzo dura entre 30 y 60 minutos.
Qué se siente
Es posible que sienta un dolor breve y agudo cuando le coloquen la aguja intravenosa (IV) en una vena del brazo.
No sentirá dolor durante la ecocardiografía. Se le pone gel en el pecho para la ecografía. Puede sentir frío. El dispositivo manual de ultrasonidos se presiona firmemente contra el pecho, pero no causa dolor. No oirá ni sentirá las ondas sonoras.
Si hace ejercicio durante la prueba, es posible que sude, se sienta cansado y le falte el aire. Podría tener síntomas de angina de pecho, como dolor o presión en el pecho.
Si se utilizan medicamentos para sobrecargarle el corazón, puede tener síntomas de náuseas leves, dolor de cabeza, mareos, sofocos o angina de pecho (como dolor o presión en el pecho). Estos síntomas duran solo unos minutos.
Riesgos
Una ecocardiografía es segura, porque la prueba utiliza solo ondas sonoras para evaluar el corazón. No se ha demostrado que estas ondas sonoras de alta frecuencia tengan efectos nocivos.
Durante la prueba, se controlarán la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la respiración. También se le preguntará si tiene algún síntoma.
El ejercicio o la parte con medicamentos de la prueba pueden causar presión arterial baja, náuseas, sensación de mareo o desmayo, dificultad para respirar, dolor en el pecho, latidos irregulares o, en raras ocasiones, un ataque cardíaco.
Si se utiliza material de contraste, existe un ligero riesgo de sufrir una reacción alérgica. La mayoría de las reacciones pueden controlarse con medicamentos.
Resultados
Los resultados suelen estar disponibles en el plazo de un día. Si la prueba la realiza un cardiólogo, los resultados pueden estar disponibles inmediatamente después de la prueba.
Normales
- Las cavidades cardíacas y las paredes del corazón son de tamaño y grosor normales, y se mueven con normalidad.
- Las válvulas cardíacas funcionan con normalidad, sin fugas ni estrechamientos. No hay señales de infección.
- La cantidad de sangre bombeada desde el ventrículo izquierdo con cada latido (fracción de expulsión) es normal.
- No hay exceso de líquido en el saco que rodea el corazón y el revestimiento que rodea el corazón no está engrosado.
- No hay tumores ni coágulos sanguíneos en las cavidades cardíacas.
Anormales
- Las cavidades cardíacas son demasiado grandes. Las paredes del corazón son más gruesas o más delgadas de lo normal. Una pared cardíaca delgada puede significar un flujo sanguíneo deficiente al músculo cardíaco o un ataque cardíaco anterior. Una zona fina y abultada de la pared del corazón puede indicar una protuberancia en el ventrículo (aneurisma ventricular). Las paredes del músculo cardíaco no se mueven con normalidad debido a una disminución del riego sanguíneo por el estrechamiento de las arterias coronarias.
- Una o más válvulas cardíacas no se abren o cierran correctamente (tienen fugas) o no tienen un aspecto normal. Hay señales de infección.
- La cantidad de sangre bombeada desde el ventrículo izquierdo con cada latido (fracción de expulsión) es inferior a la normal.
- Hay líquido alrededor del corazón (derrame pericárdico). El revestimiento que rodea el corazón es demasiado grueso.
- Puede encontrarse un tumor o un coágulo sanguíneo en el corazón.
Créditos
Revisado: 27 febrero, 2026