Se realiza un antibiograma (o prueba de susceptibilidad a los antibióticos) para ayudar a elegir el antibiótico que será más eficaz contra los tipos específicos de bacterias u hongos que infectan a una persona concreta.
Algunos tipos de bacterias u hongos son resistentes a determinados antibióticos debido a diferencias en su material genético (genes). Las infecciones causadas por bacterias u hongos resistentes no se curan mediante el tratamiento con esos antibióticos.
Créditos
Revisado: 27 febrero, 2026